A 44 años de la Guerra por las islas Malvinas, recordamos y rendimos homenaje a todas las personas que participaron de este conflicto bélico.
Unos 650 argentinos fallecieron durante la guerra dando su vida por la Patria.
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El 24 de marzo es una jornada que nos convoca a recordar uno de los períodos más oscuros y dolorosos de nuestra historia reciente: la última dictadura cívico-militar que se instauró en Argentina en 1976. Las Fuerzas Armadas dieron un golpe de Estado y derrocaron al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Se inició así un régimen autoritario que se autodenominó “Proceso de Reorganización Nacional” y que gobernó el país hasta el 10 de diciembre de 1983.
Durante esos años, se suspendieron las garantías constitucionales, se disolvió el Congreso Nacional, se prohibieron los partidos políticos y los sindicatos, se censuró la prensa y la cultura, y se implementó un plan sistemático de terrorismo de Estado. Esto significó la persecución, el secuestro, la tortura y la desaparición forzada de miles de personas (obreros, estudiantes, profesionales, artistas, militantes políticos y sociales), así como el robo de bebés nacidos en cautiverio, a quienes se les suprimió su identidad.
La consigna “Nunca Más”, surgida con el retorno de la democracia y el informe de la CONADEP, se convirtió en un emblema de la sociedad argentina para repudiar estos crímenes y exigir Memoria por la Verdad y la Justicia.
Reflexionar sobre lo sucedido representa un desafío enorme pero ineludible. Implica una gran responsabilidad y un compromiso ético con la construcción de una ciudadanía crítica, democrática y respetuosa de los derechos humanos.
Nuestra bandera nacional argentina fue creada por el General Manuel Belgrano el 27 de febrero de 1812 en Rosario, a orillas del río Paraná, para diferenciar a las tropas revolucionarias de las realistas durante la guerra de independencia. Confeccionada con los colores celeste y blanco de la escarapela, fue izada por primera vez ante las baterías Libertad e Independencia.
Aunque no hay certeza absoluta, se cree que consistía en dos franjas horizontales, una blanca y otra celeste.
Su confección es atribuida a María Catalina Echevarría en Rosario. Fue ratificada por el Congreso de Tucumán el 20 de julio de 1816 y el Sol de Mayo se incorporó en 1818.
La bandera representa la unidad y la lucha por la libertad, consolidándose como símbolo nacional tras su arriesgada presentación por parte de Belgrano.
